30/10/08

canciones: this charming man, the smiths


Uno de los primeros recuerdos musicales que guardo es “This charming man” de The Smiths. De una cinta de cassettte que tenía mi hermano mayor y que no paraba de poner una y otra vez. En ella, junto a “This charming man” tambien iba “How soon is now”. Imagino que irían más temas de los Smiths, pero yo solo recuerdo estas dos canciones. Ya saben que la memoria es selectiva.

Con los años me doy cuenta que fue el primer contacto con otro tipo de música a la que no estaba acostumbrado y muy diferente a la que yo escuchaba en ese momento.
Y por supuesto mi primer encuentro con Steven Patrick Morrissey (de ahora en adelante, “el morri” ). Solo Dios sabía en ese momento que ese primer contacto se convertiría en mucho más años después.

El juego de guitarra from other space de Johnny Marr, el bajo y la bateria en una conjunción que tantas veces se ha intentado imitar y los quiebros de voz del morri, claro. Esa voz de esta canción (si algo ha mantenido a pesar de los años, sin ningun lugar a dudas, es la fuerza y la capacidad de moldearla a voluntad) que, lo tengo que confesar, tantas veces he intentado reproducir a solas en mi habitación. En esos gritos superficiales y desgarradores a la misma vez y que constituyen una de las primeras razones por las cuales, a dia de hoy, su persona es de las pocas en despertar en mi eso que se llama admiración.

“Will nature make a man of me yet?”

En esa frase, que tan bien refleja a los Smiths y a nosotros mismos, se podría decir que se guarda el encanto y el motivo por el cual esta canción es una de esas que siempre me han acompañado y que llevo escuchando toda la vida. Por eso, si en el hipotético caso, y me voy a permitir el tópico, tuviera que elegir unos pocos discos para llevármelos a una isla desierta, este, sin dudarlo un segundo, sería uno de ellos.

6 comentarios:

  1. qué curioso lo que escribes, mi primer contacto con los smiths, sin duda, there's a light, claro

    y muy charming el caballero de la foto

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  2. el mío fue el lp de the queen is dead que me prestaron y me grabé en cinta. y a partir de ahí fui grabando los demás, y después los compré en cd y... ¿dentro de poco en vinilo?

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  3. Me siento viejo leyendo vuestros comentarios y acordándome del primerísimo single de ese grupo que vi teloneando a Red Guitars y que se llamaba The Smiths. Y cómo manoseaba ese disco en un autobús. Y las veces que lo puse. Y cómo esperaba que llegaran los sucesivos singles a las tiendas, para ver las portadas elegidas, devorándome hasta lo que venía escrito en los runout grooves. Ningún MP3 ni ningún formato digital me hará disfrutar TANTO como aquello.

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  4. lo mío no es juventud, es que hasta los 17 o 18 años no empecé a dejar de escuchar los 40 para ir encontrando otras cosas.

    y ya hablaba con alguien hace poco que la sensación de comprar un disco y tener que esperar el trayecto a casa hasta escucharlo es incomparable a día de hoy, que cuando tienes tu copia ya te has aprendido de memoria el mp3.

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  5. Mi primer recuerdo y contacto fue el EP de 12 pulgadas llamado como el título de este post: This Charming Man.

    Eran maravillosos aquellos supersingles a 45 rpm.

    Éste se lo regalé a mi novia y seguimos disfrutando de él. Cuando se publicó fue una provocación para todos nosotros, fue un grito vanguardista entre nuevos románticos apoltronados en las listas de éxitos y una movida local descafeinada a esas alturas.

    Era un nuevo salto en la escena musical, pero a algunos como yo, nos cogió sin capacidad de reacción después del hostión del punk.

    Reconozco la valía y la influencia de Morrissey y Marr, pero a mi me pillaron en una época de transición y no pude disfrutarlos como se merecían, salvo ese maravilloso EP que forma parte de mi vida...

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  6. ¡Ja! ¡Qué bueno! Mi primer contacto con los Smiths vino de la mano de un compañero de clase de primero o segundo de bup, no recuerdo. Le di una cinta para que me grabara un disco de Eurythmics (admito que reconocer ahora que en aquella época me gustaban resulta tremendamente embarazoso) y a modo de "regalo sorpresa" me grabó el The Queen Is Dead por la otra cara.
    La primera vez que lo escuché me pareció horrible, de hecho recuerdo que la única canción que me gustó fue la segunda, Frankly Mr. Shankly. Se ve que en mi adolescencia fuy discretamente popero.
    Con el tiempo le fui cogiendo cariño al disco y al final creo que acabé borrando la cara de Eurythmics. Y claro, ya luego me compré el Hatful of Hollow en vinilo en una tienda de segunda mano y aquello fue el enganche definitivo...

    Me ha resultado muy emotivo lo que ha escrito Federica de los runout grooves, yo también llegué a obsesionarme con eso... Y lo que comentas de la sensación camino a casa, sentado en el 25 o 26 manoseando tu vinilo sin saber bien cómo iba a sonar es indescriptible.

    Ah... Este derroche de nostalgia no puede ser bueno un viernes.

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