27/4/08

especial astrud 01: esto debería acabarse aquí.

uno de los motivos para los que creé la página de la nadadora (otro, el de poder contar con una entrevista a javier aramburu la admito imposible desde el principio) se hizo realidad aquí, aunque solo fuera por email. ahora todo ha cambiado y la página se ha convertido en un blog que permite menos cosas pero da más libertad para otras.

de todas formas, algo como lo que presentamos a continuación ya lo hicimos con migala en este especial que supuso tanto esfuerzo (no sé si en balde, no sé si en realidad interesa a alguien más que al que lo escribe) que me prometí no repetir. pero, en los próximos días y a partir de ya, en el blog de la nadadora este especial sobre astrud, que tiene un principio claro pero no sabemos exactamente como terminará.
astrud según juanjo sáez para rockdelux

prólogo, perdiendo trenes.

el tercer día de la edición de 1998 de benicàssim actuaban astrud en la carpa pequeña. cuando llegué al recinto habían terminado ya, pero no me importó porque entonces aún no sabía lo que manolo y genís iban a significar para mí y que hasta casi diez años después no lograría verles en directo. pero este prólogo no necesita ser 100% autobiográfico. así que imaginemos una carpa donde el sudor goteaba por las lonas, dos músicos encima del escenario, cientos de personas escuchando lemongirl y una en concreto, yo, descubriendo a una banda tan particular como importante.

ya tenemos un punto de partida, ahora solo queda continuar.


rockdelux se vuelve a equivocar.

“manolo y genís se han convertido en un fenómeno mediático sin parangón desde los primeros ochenta que merece ser tratado como tal. son diferentes, sí, pero no por su capacidad para provocar pasiones desaforadas u odios encontrados, sino porque se hallan en la mejor disposición para lograr el éxito masivo”

esto escribía ramón acín para el reportaje-entrevista sobre astrud aparecido en el rockdelux de mayo de 1999, donde también se incluía la crítica de su primer álbum en la que se le tachaba de ser un disco de tecno-pop sin estribillos que no contagia. un error bastante generalizado, tal vez debido a la labor de promoción del sello, que hizo que mi fracaso personal se valorase como lo que no era, un disco creado para triunfar en el mainstream.

así, los estribillos (que sí que los había, y de qué nivel) se hacían difíciles de digerir en las radiofórmulas, las programaciones se atragantaban y las letras se aturrullaban en el cerebro. pero claro, es que el debut de astrud con chewaka no era lo que muchos pensamos que era. probablemente ni lo que el propio sello se imaginó cuando pagó 5 millones de pesetas a jesús llorente por los derechos del grupo.

astrud eran especiales y nosotros no sabíamos valorar cuanto. sorprendían tanto que las revistas cometían el profundo error de colocarlo junto a bandas como meteosat, los fresones rebeldes y la monja enana. había que situarlos y no sabíamos cómo. había que decidir cual iba a ser su público y no lo teníamos claro. había que ponerles una etiqueta pero todas se les quedaban pequeñas. había tantas cosas pendientes con ellos que no supimos acertar casi nadie. con lo fácil que hubiera sido dejar de complicarse la vida y limitarse a disfrutar de uno de los mejores discos del momento.

y lo mejor es que esto era (es) solo el principio.

3 comentarios:

  1. probertoj16:57

    plas plas plas

    Muy guay esto.

    Yo estuve en aquella carpa, los vi, flipé y, posiblemente, no entendí una mierda. Pero me gustaron y me hice con el ep.

    El disco de debut se me coló, precisamente, en plena época de fracaso personal.

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  2. no sé por qué, pero yo también recuerdo que cuando llegué a "Mi fracaso personal", mi vida no pasaba por su mejor momento

    tenía los 18 recién cumplidos, acababa el primer año de carrera, un fuerte y muy frustrante desengaño, las sensaciones encontradas de pasar más de medio día en la ciudad, los primeros dolores de cabeza fuertes, la necesidad casi a vida o muerte de sacarme el carnet de conducir...

    pero allí estaban Manolo y Genís para que yo evitara darme de (h)ostias contra las paredes cada vez que escuchaba "Miedo a la muerte estilo imperio"

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  3. para mí, creo que cualquier disco así anterior a 2004 podría venirme en el mejor momento. a mí especialmente me llegó en el mejor momento respecto a mis gustos musicales. empezaba a volver a aceptar a pet shop boys (uno de mis grupos favoritos de los 80 que en mi periplo noise-pop casi olvidé), tenía ya aceptados completamente a new order o saint etienne, pero no encontraba nadie en españa que se les pudiera comparar.

    y creo que ese grupo, entonces, eran astrud.

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