19/10/11

helping hands, butcher boy (damaged goods) 2011

las asociaciones del sonido de los dos primeros discos de esta banda escocesa con tindersticks y belle & sebastian eran perfectas para situar al grupo pero escasas para, especialmente con su brillante debut profit in your poetry, hacer entender todo lo que se escondía en ellos. dos álbumes publicados en el sello how does it feel to be loved? que igual nos metían un chute de melancolía que nos ponían a bailar con el estilo de los mejores grupos de pop de escocia.

ahora, ya con su nuevo sello damaged goods, se acaba de publicar el tercer disco de butcher boy y podemos estar de enhorabuena, porque el estado de forma del grupo liderado por john hunt es excelente. helping hands es una colección excelente de 12 canciones (3 de ellas pequeños interludios instrumentales) que remite más lejos que las comparaciones que la banda tiene ya a sus espaldas y acierta como nunca en unas composiciones de extrema elegancia.

porque the day our voice broke (el primer tema cantado tras j is for jamie) podría remitir a belle & sebastian, pero lo hacen más, mucho más, a los love de forever changes, que parecen más presentes que nunca. helping hands estaría entre las melancólicas del lote, pero aquí suena mucho más clásica y se va mucho más atrás en el tiempo que en discos anteriores. imperial es más animada y aquí sí que podemos hablar de stuart murdoch y compañía. bluebells estaría cerca de helping hands y russian dolls y your cousins and i remiten al mejor indie pop británico de los ochenta.

es pronto para decidir si este tercer disco de butcher boy es el mejor de su discografía, pero sí que afirmo que de momento ya ha conseguido engancharme al grupo más de lo que lo hizo el anterior y tiene para mí el aliciente de que, al contrario que con su debut, aquí llego a él en su momento y no un par de años tarde. la ilusión de pillar cuando se debe un gran álbum.

2 comentarios:

  1. ojalá. pero para un concierto es una pasta. me espero a los que traigáis en marzo, que seguro que merecen tanto la pena.

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