19/4/10

la mejor enfermedad, bla (elefant) 2010

el pasado, los discos de la banda madre l-kan, y el presente, el tema escogido como primer single de la mejor enfermedad (una melodía de clara inspiración nosoträsh que no llega ni por asomo a acercarse a la sensibilidad de las asturianas), no me daban suficientes motivos como para adentrarme en el debut de bla. pero los comentarios de gente en la que confío musicalmente ayudaron a replantearme la decisión de dejarlo pasar y aquí estoy escribiendo esta reseña.

porque a veces una decisión tan tonta como la de elegir una canción como primer single de un álbum puede tener consecuencias catastróficas. y es que en este caso creo que podemos encontrarnos con al menos cuatro o cinco de mayor calidad a la escogida. tú fíjate, con ese crescendo electrónico que sube sin estallar, el punto hiperbailable de siempre hay una más (de cabeza a llenapistas indie), la más facilona pero acertada los ex-novios o la historia algo astrudiana que cuentan en cómo seremos habrían logrado fácilmente despertar mi interés por bla. todas ellas y unas cuantas más justifican todas las frases positivas que he leido sobre este disco y este grupo y me animan a recomendarlo sin miedo a equivocarme.

pero es que, aparte de todas las ya citadas, en la mejor enfermedad se esconde una maravilla de probable inspiración donostiarra que vale por toda la discografía de l-kan, por mucho de lo que hoy se vende como herencia del soplo de family, y por casi todo lo publicado en nuestro país en lo que llevamos de año. yo soy como portugal encuentra ese punto intermedio entre la fragilidad de una guitarra acústica y la insipración bailable de unas programaciones, y solo se le escapa la matrícula de honor por una letra que, si bien funciona y es acertada, no deja de ser un chiste. sí, contado por alguien con cierta sensibilidad, pero un chiste.

este cd es el claro ejemplo de que la ventaja de internet es esa, que estaba a punto de dejar escapar este disco y, gracias a las recomendaciones y a la facilidad que existe hoy en día para escuchar cualquier cosa, ahora puedo disfrutar de un álbum que no me convence al completo pero que por momentos incluso me emociona o me mete las ganas de bailar como si aún existieran las noches de estrellas y limones. si no es la mejor enfermedad le falta poco.

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