11/10/08

mi vida en directo: extremoduro, logroño, 10/10/08

(nota inicial: que nadie se lleve las manos a la cabeza, sí, habéis leído bien, extremoduro)

el principio de los tiempos. huba una época en la que extremoduro tuvo mucho significado para mí. antes incluso de la buena vida o de los planetas estuvieron ellos, con su rock transgresivo, su aridez que llenaba mis tardes de primera juventud y esa voz ronca de robe, que tenía mucho protagonismo en el minuto a minuto que me tocó vivir en la adolescencia temprana. era el comienzo de los noventa y había que buscar formas de sentirse rebelde (mis amigos dirían radical). extremoduro no eran la mejor forma, ni la más fácil, pero sí la única en la que yo encontré sentido (aquellas camisetas que comprábamos en escándalo, la cinta de casete de somos unos animales...)

el final de los tiempos. dieciséis minutos de espera sobre la hora señalada. eso no se le perdona a todo el mundo, pero si recuerdo que la primera vez me lo impidieron mis padres y la segunda una enfermedad, qué importa esperar unc uarto de hora más. y si en primer lugar se cae una de las telas blancas que hay delante del escenario y suenan los primeros acordes de deltoya... la cosa pinta muy bien. ufff, y en la terna principal también está golfa, parece que no van a parar de llover éxitos. un receso de más de veinte minutos para presentar los tres primeros cortes de la ley innata que evidencian el abismo en el que se han sumido los extremeños con su disco de este 2008, y de nuevo un cambio en positivo hacia una primera parte(hay un pequeño descanso de veinte minutos) que termina con el primer fragmento del brutal pedrá. nada podía ir mejor. como era de esperar, se han guardado todo el potencial para la segunda parte: jesucristo garcía, puta, central nuclear... ¿han caído ya todas?, no, aún hay más: dónde están mis amigos, sucede, so payaso... ¿quién decía que robe ya no tenía voz? se van y vuelven para otros quince minutos de bis que se redondean con salir y con ese final embrutecido de ama (y ensancha el alma), y con un cierre de capas y capas de guitarras distorsionadas que hacen que pasemos de las dos horas y media de actuación queriendo aún más. había que olvidar prejuicios estúpidos y verlos, pasara lo que pasara, sólo por una vez en la vida. ahora ya no importa qué disco sea mi favorito, ni si el sonido falló en tal o cual canción. quizá verlos otra vez ya no tenga ningún sentido.

a ver qué me dice después...

3 comentarios:

  1. yo tenía un cinta con su primer disco y después un vacío hasta agila, que me encantó. entonces fui recuperando los discos anteriores y, cosas del indie, al poco tiempo se me pasó.

    creo que no he vuelto a escucharlos desde hace, no sé, ¿doce, trece años?

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  2. Yo estoy como tú, creo que ver a extremoduro en directo es algo que cualquiera al que le guste extremoduro tiene que hacer alguna vez en la vida. Son increibles.

    Ahora sí, una vez y ya, se suben a la parra con los precios y encima se ponen estúpidos si hay gente viendo el concierto desde fuera del recinto, como en Burgos.

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  3. fede07:11

    Extremoduro son grandes y el ultimo disco esta muy bien!!! Que buenos tiempos...

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