13/3/08

esta vida pide otra


está sonando el nuevo disco de tachenko. voy a escribir sobre el nuevo disco de tachenko en este blog. pero hoy no. hoy es pronto para esto, para hablar de unas canciones de las que aún ando por su primera escucha, y tampoco me siento especialmente motivado para intentar diseccionar ningún otro cd. mateo duerme en el sofá donde yo estoy sentado junto al portátil, sergio, sebas y compañía van por “no hay ley que se sostenga” en el reproductor, amaya anda trasteando en la cocina y yo intento explicar en un folio (digital, claro) el porqué de pasar de la web a un blog.

y en realidad es sencillo. tan sencillo como girar la cabeza y comprender que ya son demasiadas obligaciones irrenunciables para asumir otras más en el fondo (y aunque nos empeñemos en dramatizarlo todo) innecesarias. y la página requería un sacrificio que un diario, con la inmediatez que ofrece, no te exige. un diario es en realidad solo eso, un diario. aunque lo vistas con las mismas ropas con las que antes vestías a la nadadora, aunque le pongas el mismo nombre y aunque lo utilices para hablar de lo mismo. un diario ya permite, por ejemplo, dar estas explicaciones, que en el fondo (y aunque ya sepa que aunque solo fuera por “exhibiciones” esta vida pide otra merece la pena) es lo único que voy a hacer hoy.

ya, lo que será el blog de la nadadora lo iremos descubriendo más adelante. por supuesto, un diario sobre música, donde el mayor peso supongo que lo llevaré yo mismo, pero en el que contaré con la ayuda que me puedan seguir prestando la misma gente que desde el principio han colaborado en la web y a la que le debo que hayan pasado ya casi cinco años desde la primera actualización. y, también por supuesto, un sitio donde seguiré escribiendo solo por el placer de intentar explicar a los demás algo tan personal como son las emociones que producen la música, descubrir un grupo nuevo, un disco nueva, una canción o un concierto. pero qué os voy a contar a los demás, ¿verdad?

amaya llega con la leche artificial, se moja un poco en la mano para ver si está caliente y los llantos me recuerdan las obligaciones irrenunciables. tachenko siguen sonando de fondo. siempre música de fondo.

4 comentarios:

  1. mateo de tanto toser ha vomitado parte de la leche; he tenido que cambierle de arriba a abajo y hemos vuelto a empezar,de nuevo otro poco de leche; ahora ya duerme en su cuna,espero que sea toda la noche de un tirón

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  2. Anónimo18:09

    Manolo, pues me alegro mucho de que La Nadadora tenga blog. E hijos. Y lo que venga. Me alegro de que unas obligaciones no acaben con la música. Y, coño, que me encanta cómo escribes de música, que ya llevaba tiempo buscando decírtelo, pero qué mejor lugar que éste.

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  3. espero que por ahora, solo hijo, así, sin plural.

    y yo también me alegro de que gente como tú sigan escribiendo, especialmente en estos tiempos en que desaparecen poco a poco mis blogs y páginas favoritas (supongo que sabrás incluso cuales son) como si la nada de la historia interminable fuese devorándolas poco a poco.

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  4. Amaya, recuerdos desde el norte! Un beso para Mateo.

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