justamente ahora se cumplen veinticinco años de la publicación de esta cinta, que salió a la calle cuando yo aún andaba perdido entre discos de mecano, producciones de stock, aitken & waterman y, a lo sumo, empezando a descubrir a gente como pet shop boys o the housemartins. de todas formas, y a pesar de lo tardío, yo empecé a tener conocimiento de su existencia mucho antes de poderla escuchar, siempre relacionándose con el indie pop y muchos de los grupos que en los noventas empezaron a interesarme, y creo que me hice una idea equivocada de lo que era la c86. la imaginé como la biblia del pop británico y el do it yourself y la elevé a un altar que no sé si realmente le corresponde o no (o, al menos, no solo ese altar, porque en realidad es mucho más que solo una recopilación de indiepop).
cuando, al fin, con la llegada de internet y las descargas, me hice con una copia en mp3 de ella, descubrí que no era algodón de azúcar todo lo que relucía, que buena parte de los grupos presentes se acercan más a un post-punk ruidoso y experimental, y que también había aristas de sobra en la c86. como si estuviera tomándome un caramelo y, de golpe, encuentro que tiene un relleno mucho más ácido de lo que esperaba.
pero en lo que a mí respecta, lo realmente importante de esta recopilación es encontrarme con los primeros pasos de algunas de las que con el tiempo se han convertido en mis bandas favoritas y más de un icono del indiepop. ahí están the pastels, shop assistants, mccarthy, close lobsters o the wedding present. y también otros que no controlo tanto, pero que son igual o más interesantes, como bodines, migthy mighty, miaow o the servants. y, especialmente, destaco que se abre con uno de mis himnos imprescindibles del indie pop, realizado precisamente por una banda que pronto se perdió por otros derroteros. velocity girl es mucho más que una canción para mí. es magia en solo un minuto y veinte segundos. podría escucharla mil veces seguidas y me parecerían pocas. tiene algo que no se volvió a repetir en la banda, si acaso algún acercamiento (¿gentle tuesday?) en su primer álbum, y a lo que pocos grupos se han acercado.
eso sí, lo realmente complicado es, una vez que escuchas la cinta, mantenerse firme hablando del sonido c86, cuando se ha descubierto que en realidad en ella había de todo menos homogeneidad. pero no cabe duda de que es un buen punto de partida imaginario de algo que, sí, tenía mas de un precedente (ahí están entre otros muchos orange juice, young marble giants, marine girls, the go-betweens o, obviamente, the smiths), pero que explotó en la segunda mitad de los ochentas mientras, ya he dicho, yo andaba incluso más perdido que ahora.
29/3/11
recordando cintas: nme c86, varios (nme) 1986
16/2/11
recordando discos: smoking room, smoking room (afeite al perro) 2010
el cd de smoking room room lo compré gracias a un comentario de federica en el foro de peoplelikeus, y anduvo perdido por mi estantería unos cuantos meses hasta que, en navidades, llegó su momento. a veces uno se preocupa demasiado por la actualidad y se olvida de grabaciones como esta (en la que se recuperan las dos demos , de 2003 y 2004, de una banda que ya no existe, junto a una grabación casera anterior que fue solo un regalo para un amigo) solo por eso, porque no es actualidad. y sin embargo este cd de tirada limitadísima (solo 100 copias, en principio anunciadas ya agotadas, aunque me han chivado que igual pueden quedarles alguna) es mucho más importante que todo lo que pude haber escuchado con tanta urgencia desde que el pedido llegó a mi casa hasta que lo puse en el reproductor por primera vez.
smoking room eran javi, maría y pablo haciendo un pop acústico, aparentemente inocente pero absolutamente bello, de producción casera y letras que juegan con la ironía y lo cotidiano (tener una canción de amor-desamor titulada el frigopié ya vale un euro con veinte lo dice todo) sin caer nunca en lo banal o vacío. en el tiempo en que existieron como grupo grabaron dos maquetas, adios navidad e inaudito! ep, que aquí recopiladas forman uno de los discos más hermosos que han entrado en mi casa en mucho tiempo. un disco para tener junto a los de AMA, mirafiori, niza, dotore o, por qué no, el soplo en el corazón que nos cambió la vida.
sus canciones (las veinte de las dos demos y las otras nueve, la mayoría incluidas en estas, de la grabación casera) son miniaturas que en alguna ocasión no llega al minuto, y que se cuelan con enorme facilidad si uno es fan de las bandas antes citadas, the field mice, blueboy o brighter, y de todo ese pop que buscaba la belleza en la fragilidad y la sensibilidad. podrían haberse instalado en los mismos corazones en los que ahora habitan la chica con el corazón azul de nadadora, el aviador que no supo esquivar el volcán o tu cara graciosa cuando bebes limón, y no lo ha hecho solo por haber nacido con aún menos pretensiones que aquellas, solo como un regalo que, de rebote y gracias a jose de afeite al perro, ha llegado a alguna mano de más.
pero claro, el elogio aquí, si quien lea estas palabras no puede acceder a su música, se queda en un vano ejercicio estético de apasionamiento y, por eso, pensamos que había que dar un pasito más. así, tras hablarlo con sello y grupo, acompañamos junto a esta reseña un par de temas, uno de cada maqueta, para que comprobéis que las palabras siempre andan unos pocos escalones por debajo de la música.
de la primera demo ikuko
y de la segunda kryten.
18/1/11
recordando discos: no podemos volver a casa, mirafiori (autopop - elefant) 2006
Va siendo hora de ser justos. Cinco minutos es uno de los mejores ep's de los últimos años, número 6 en nuestra lista de los mejores de la década pasada. Antes, hubo dos maquetas con varias canciones y luego, Mirafiori (a la postre Nacho Fernández) publicaron en 2006 a través de AutoPop, un sub sello de Elefant, No podemos volver a casa, su primer y único disco. Disco que ha ganado cada año más desde el día de su salida, y que a día de hoy se antoja toda una delicia, todo un must. Quizás uno de los discos que más desapercibido ha pasado e injustamente tratado de los últimos años. Y es que basta con escuchar canciones como Agujeros en la arena, Recuerdos del lago artificial o Hasta que vuelva para no poder parar de escucharlas hasta el infinito.
"Y nos sentimos tan seguros en un verano para siempre, pero el tiempo sigue pasando, se va por cada nuevo aguijero"
"Como todo era tan sencillo no advertimos que llegaba el frio, y en invierno ya no habría sitio para nosotro y nuestros abrigos"
Nacho Fernández, a vueltas con el tiempo y su paso, escribe sobre los pequeños detalles, pero de los que nos traen a la memoria cosas mucho más grandes e importantes, no siempre con el mejor final pensado. Y lo acompaña con su cálida voz y un pop acogedor y cálido, atemporal.
Con el respaldo (también en el diseño gráfico y las ilustraciones de la portada y libreto) de Gregoria Soria de Annika y Guille Mostaza de Ellos, Mirafiori nos entregaron un tesoro al que poder regresar en cualquier momento, un disco magnífico que clama que le dediques el tiempo que necesita. El necesario para que ya no puedas olvidarte de él.
4/1/11
recordando discos: por los tortuosos senderos del amor, dulce venganza 1986
nostalgia. solo la nostalgia para volver a este disco, refrito de pop, rockabilly y funky, cantado con chuleria y con más canciones olvidadas de la cuenta. pero si algún día hiciéramos un mitos del pop sevillano, no podrían faltar dulce venganza, el grupo que nació con el hit (al menos local) quiero matar a una chica, se perdió en el hippyhop con la versión rap del te estoy amando locamente de las grecas y acabó engullido por esa década de los noventa que renegó de cualquier pasado para pintar su presente.
por los tortuosos senderos del amor solo tiene un tema que realmente haya envejecido dignamente y encima es el primero de la cara a. a pecho descubierto se presenta en el lp nunca pego a una cara bonita y de golpe empiezan a llegar recuerdos del instituto, de la cinta con este disco que compré en una tienda de chucherías y que me acompañó hasta que el reproductor de cds la jubiló (a esta y a todas) y de un verano con mis padres en un camping de un pueblo de cadiz que no logro situar y en el que los sevillanos actuaban gratis una de las noches.
recuerdo perfectamente disfrutar de aquel concierto ante treinta borrachos con la vergüenza de quien se sabe vigilado por sus padres (sentados en unas mesas de la terraza de un bar a pocos metros) en un entorno en el que solo se debía ser joven y su presencia me obligaba a sentirme más niño que otra cosa. emocionado por escuchar a uno de mis grupos del momento y herido en mi orgullo como el que juega con mayores y para no hacer daño le señalan como cascarón de huevo.
obviamente no sé si presentaban este o cualquier otro disco de su discografía, ni qué canciones tocaron ni, en realidad, importa eso mucho, pero aquella noche de sufrimiento en la que asistí a uno de mis primeros conciertos de rock se ha quedado en mi memoria junto a la música del grupo. y por eso los tortuosos senderos del amor (mejor que sus posteriores incursiones hiphoperas) merece estar aquí en representación de esos mitos locales que han ido acompañando mi envejecimiento musical. con la ninette que no sabe decir que no, la balada oscura de el diablo está en ti y en mi o los coqueteos rockabillys de arizona y la canción del cowboy estúpido. un disco que tiene más de vivido que de histórico pero que, solo por eso, merece la copia en vinilo que me compré hace poco para no tener que rebuscar entre las cintas viejas que aún no he tirado a la basura.
¿seguiremos la lista con más nombres?
pd: del disco nada de nada en ninguna parte, pero en spotify se puede escuchar una recopilación de sus singles previos con quiero matar a una chica y la visionaria y recomendabilísima (¿tropicalismo? ¿extraperlismo?) tu y yo.
21/10/10
bona drag 20th anniversary edition, morrissey (major minor - emi) 2010
Bona drag fue el segundo lanzamiento largo de Morrissey. Su primera referencia en solitario fue Viva hate en 1988, después lanzó varios singles fuera de álbum y en octubre de 1990 vió la luz este Bona drag, que reunía los dos sencillos de Viva hate, Suedehead y Everyday is like sunday, y los posteriores The last of the famous international playboys, Interesting drug, Ouija board, ouija board, November spawned a monster y Piccadilly Palare y sus correspondientes caras b. Esas canciones son de lo mejor que ha hecho Morrissey en solitario así que Bona drag se hacía totalmente necesario. Si es necesaria esta reedición ya es otro cantar.
Ya es sabido el gusto del morri por las reediciones, recopilatorios, directos, etc. Tanto en la discografía de los Smiths o en la suya en solitario su número es mucho mayor (de largo) al de los álbumes de estudio así que no nos debería extrañar. Últimamente ha reeditado sus discos Maladjusted y Southpaw grammar y las cajas que contenían los singles incluidos en Bona drag y los posteriores en cd y vinilo, publicado un Greatest hits y un recopilatorio de caras b, Swords, de esta última época (con ediciones especial que contenían cds de directos). ¿Quién da más? ¿Quién, sino el fan, puede seguir el ritmo de estas publicaciones?
Lo que juega a favor de Morrissey es la legión de fieles e incondicionales fans con los que cuenta, a pesar de lo difícil que nos lo pone (¿he oído algún comentario racista?) y por mucho que nos
maltrate, el fan del morri nace y se hace de la obsesión y no se rinde.
En Bona drag nos encontramos varias de las más accesibles canciones de nuestro hombre, como las antes mencionadas. También otras de las más pop (Interesting drug o Hairdresser on fire) y como ya es habitual, se demuestra el mimo que tiene hacía sus caras b (Such a little thing makes such a big difference, o a veces un pequeño indicio conduce a un descubrimiento imperceptible, Will never marry, etc). Como añadido a las 14 canciones del álbum original nos encontramos con
6 temas que principalmente vienen de sesiones de grabación previas. Destaca la casi balada Happy lovers at last united, el casi country Please help the cause against loneliness y otra vez el pop de Let the right one slip in.
Pues sí, una nueva reedición del morri, que esta vez sí, el mundo necesitaba. Por lo menos, para recordarle lo grande que fue y es Steven Patrick.
29/9/10
recordando discos: memories of love, future bible heroes (slow river) 1997 / (elefant) 1998
el electropop siempre ha tenido al esquivo stephin merritt como uno de sus pilares más sólidos, ya que en todos sus proyectos lo ha practicado con una más que considerable solvencia y de manera acertada en todos los casos. con future bible heroes, su proyecto con su inseparable claudia gonson y con chris ewen de figures on a beach, la cosa no fue para menos. el proyecto dio para un par de álbumes, un ep, un par de singles y algunas canciones en recopilatorios, pero por encima de todas las referencias del grupo siempre figuró este primer disco, ya que con el segundo, eternal youth, no estuvieron del todo a la altura
el disco comienza de manera un tanto desconcertante con esas dos piezas que son lonely days y she-devils of the deep que quizá refuerzan la presencia de stephin en un plano algo oscuro y, digamos, experimental, pero ya en el tercer corte, la cosa se pone seria con hopeless, belleza en estado puro marca de la casa que nos abre la puerta al gran secreto de estos futuros héroes bíblicos. death opened a boutique y you pretend to be the moon ayudan a la anterior a hacer historia y marcan los pasos que pronto rematan blond adonis y but you’re so beautiful. de cara al final, real summer se consolida en sólo un par de escuchas como una de las mejores canciones del disco y sólo el tema que sirve para titular el álbum da una ligera tregua con una especie de bossanova futurista que nos recuerda que a stephin le vale todo. y después está you steal the scene, el tema que cierra, que simplemente ayuda a redondear un disco perfecto
una pena que a principios de la década de los 00 stephin decidiera olvidarse de future bible heroes para ¿siempre? y no retomar la preciosa actividad que con ellos había iniciado. la verdad es que la esperanza de que vuelvan no la hemos perdido, pero él no parece estar por la labor, eso sí, siempre nos quedará la placentera sensación de ponernos esta joya que es memories of love y recordar que cualquier tiempo pasado, si no fue mejor, al menos siempre tuvo su punto emocionante
14/9/10
recordando discos: love symbol album, prince & the new power generation, 1992
A veces, un pequeño encontronazo también conduce a los recuerdos de una obsesión perceptible.
Andaba yo echando un vistazo a la extensa y ya famosa por aquí sección de vinilo de segunda mano en Xocolat y de repente lo ví allí: el símbolo (grande, muy grande, más teniendo en cuenta que el que yo escuchaba y tengo es un cassette) plasmado en la funda gastada de un vinilo. Claro, me lo tuve que llevar a casa. Y una vez en casa, los recuerdos:
Hubo un tiempo, cuando uno era adolescente, que no podía ser más fan (acérrimo) de Prince. Corrían los principios de los noventa y siendo un chiquillo (hasta pensaba que compartir signo del zodiaco era una señal, ingenuo de mí) me fascinaban sus constantes cambios, que si ahora me llamo Prince, luego no me llamo nada, si acaso un signo que sea muy complicado de plasmar, que si más tarde otra vez Prince, que monto una banda con el capricho de turno, luego la disuelvo y me monto otra, en fin, todas esas cosas que cuando eres un crío ves con toda la pasión del mundo.
El periodo de mayor atracción hacia el de Minneapolis fue la primera mitad de los noventa, aproximadamente. Justo cuando salió este disco, ese que inició la gracia/tontería del love symbol. Este es un disco en el que cabe de todo, como un tour de force en el que el pequeño genio plasma todos sus intereses y lo que nos ha mostrado a lo largo de los años. Rock, pop perfecto (7, The Morning papers), reggae (Blue light), funk endiablado y altamente sexual (Sexy MF, My name is Prince), todo es válido. Cuando estamos escuchando a Prince estamos dispuestos a absolutamente todo. Sólo él es capaz de que nos olvidemos del resto y sólo tengamos ganas de bailar en la habitación.
Sólo él es capaz de parar el tiempo, porque cuando escucho este disco me da la sensación que no han pasado los casi 20 años que realmente sí han pasado. Vaya si lo han hecho.
12/8/10
recordando discos: sisters, the bluebells, 1984
un día raro en madrid, gris, a punto de comenzar el invierno y en medio del primavera club. aquel día iba a ver a beach house por primera vez, iba a ver confirmado el éxito que todos nos adelantaban sobre jeffrey lewis & the junkyard y me iba a llevar la última decepción del año con un concierto de retribution gospel choir en el que no logré conectar con el proyecto salvaje de alan sparhawk. pero aquel sábado por la tarde tenía una cita ineludible, la que hizo que conociera a federica pulla, que saludara de nuevo a enrique, david y jesús miguel (todavía con el eco en los oídos de su triple pinchada en valladolid unas semanas antes). también apareció por allí el señor amor del 74
2/8/10
recordando discos: siete maletas, zola 2003
el verano de 2003 estuve tan enfermo que me quería morir. sin más ruptura que la de uno por dentro, julio, agosto, septiembre y casi octubre fueron meses que derretían el suelo hasta el punto de no dejarme avanzar. puedo recitar de memoria cada minuto que pasé en aquella maldita habitación deseando solo llegar al siguiente. un minuto más y uno menos hacia ninguna parte. todo un verano así, que cuando me dí cuenta incluso se había colado en otoño sin que nada cambiase.
y no, zola y su precioso disco de debut no tuvieron en absoluto la culpa, pero su escucha fue tan continuada, tan subjetiva y tan obsesiva, que estuve mucho tiempo sin querer saber nada de él. siete maletas es, sin duda, el disco del verano que estuve enfermo. y eso es como una cadena perpetua para alguien que no ha cometido ningún delito. durante aquellos días la belleza de todas y cada una de sus canciones fue aprendida por mí a base de desidia y de apatía. se colaban como cuando te obligaban a leer en el colegio tus libros favoritos. en el fondo los amaba pero odiaba aprendérmelos de esa forma.
por suerte, el tiempo ha pasado, las cosas han cambiado y ahora incluso suena más bello, menos triste, y mucho más disfrutable. siete maletas era la maldita canción alegre en mitad del disco y ahora es gloria. sus ecos de los beach boys son más directos y cristalinos hoy que antes. y su vitalidad enamora y se contagia. y justo detrás vienen abril, trece también y uno dos y tres. las tres canciones que me hicieron fan de zola gracias a sus maquetas. todo el disco es inmenso: veraniega, mi regalo, atlántico, canción de invierno nº2 con ese título tan le mans… y aquel verano que estuve enfermo, que ahora que no duele como antes, es incluso más grande de lo que ya lo era, con el minimalismo glorioso de aquellas marine girls y el mar cantábrico (sea el que sea no puede ser otro) sonando de fondo.
siete maletas ha vuelto, siete veranos después, y resulta que aún me faltan palabras para decir la maravilla que es y lo importantes que fueron zola (ahora ya disueltos) en mi vida. ¿cómo se da las gracias sin agachar la cabeza y ponerse rojo de vergüenza?
15/7/10
recordando discos: feria, feria (austrohúngaro) 2005
me pongo a pensar en las fórmulas y en los parámetros austrohúngaros y no se me ocurre otro disco más propio de estos tratados que el debut de feria. cinco años han pasado ya desde que me acerqué al stand del sello en el primavera sound y decidí hacerme con dos copias, una que yo me quedé y otra que me firmaron las tres feria para javi y que nunca llegó a mallorca en aquel paquetito tan mono que le hice. en cinco años (¿o realmente habría que decir en ciento cinco?) han pasado muchas cosas austrohúngaras a las que hemos podido asistir, pero ninguna como ver a elisa cantando con carlos y genís aquello de estafa. quizá fue aquel momento de noviembre del año pasado el que me hizo plantearme que tenía que volver a ponerme este disco
ya desde la cajita que envuelve las canciones del debut de feria, el disco es especial. la jewel box que eligieron en austrohúngaro no hay forma humana de que cuadre en una estantería de cd’s, y por aquel entonces los vinilos no estaban tan a la orden del día, así que había que dejarlo a la vista y en lugar destacado por las buenas o por las malas. también es muy del concepto lo de la elección de la portada, como cuando comprábamos la vale y podíamos elegir si queríamos a mark owen, a gary barlow o a robbie williams… ¡anda! ¡pero si robbie Williams también es una canción de este disco! ¿lo veis? todo cuadra, todo se descuadra
con todas esas premisas accedemos a un disco que al igual que los de chico y chica, alma x o mano de santo, por no nombrar el germen austrohúngaro que son hidrogenesse, tiene una parte que chirría, una que nos sonroja, otra que parece desajustarse y otra, que en realidad es todo el disco, que nos encanta y que nos parece enorme. y así, el primer y hasta ahora único disco de feria discurre entre lo divertido, con unas letras inspiradísimas y una actitud que deja atónito y lo estrafalario, con momentos de auténtica plenitud, entendiendo como estrafalario todo lo inusual, incluso lo obsesivo de unas canciones que hicieron con solo un tris que nos olvidáramos de les biscuits salés
y ahí están estamos aquí con las voces al parecer distorsionadas, a pero b, siempre las dos opciones, aborto/tempura con esas ganas frenéticas de botar que nos da, cabeza negra, ¿alguien no le ha oído a su peluquer@ nunca eso de “te echo producto”?, me ponen los museos, que bien podría haber ido en un ensayo sobre el culteranismo o ese final con payasas guapas, donde sí, ya lo han dicho todo. feria serán recordadas sobre todo por su irreverencia y su atrevimiento al editar un disco como este, pero también lo serán por dejarnos un pedazo de disco que quita el sentido y por atreverse a ser pequeñas cuando todo el mundo se empeñaba en ser grande
16/6/10
nunca se apagará
24 años no es una fecha muy llamativa para ser reseñada. Tampoco 32. Pero en el viaje al ps me compré The Queen is Dead en vinilo (en un vinilo amarillo), y no puedo evitar darle vueltas en el reproductor el día de hoy, que hace 24 años desde su salida. No hay duda alguna que el disco sigue tan vigente como el primer día. Como esos primeros días del verano del 86 en el que The Smiths tocaban There's a light that never goes out.
4/3/10
recordando discos: score, manta ray (astro - sinedín) 1999
tengo que empezar por admitir que nunca fui muy partidario de los discos en directo. siempre me ha parecido que los directos son para vivirlos en el momento de su ejecución, y que ya no conservan la magia después. pero también he de decir que este disco en directo de los asturianos manta ray hizo que cambiara mi perspectiva en relación con este asunto. score supuso aparte de su primer disco en directo, una gran ilusión para los que llevábamos tiempo comprando la revista rockdelux puesto que este disco fue el regalo que supuso un cambio (¿fue un avance?) para que la revista viniera desde entonces, el número 162, acompañada de un cd
score se gestó como una invitación a introducirse en los mundos del celuloide para una banda que por aquel momento ya llevaba tres discos editados y que aún contaba en sus filas con nacho vegas. fue la invitación que el festival de cine de gijón, su ciudad, les hizo a los autores de los ya por entonces importantes manta ray (95) y pequeñas puertas que se abren y pequeñas puertas que se cierran (98). aquella actuación memorable ocurrió la noche del 24 de noviembre de 1998 en el teatro jovellanos y posteriormente la hemos podido revivir en audio y también en vídeo
aquel concierto les dio empaque y solidez, por si no tuvieran ya por aquel entonces suficiente, a manta ray y a la vez les abrió las puertas, más si cabe, a un universo que ya se antojaba enigmático y cinematográfico. por una noche henri mancini, nino rota o ennio morricone les tendieron la mano a manta ray, y temas de películas como crash, el padrino o el octavo hombre se mezclaron como si ya lo hubieran estado desde siempre con lo que a la postre han sido clásicos del grupo como o. f. king tin o tin pan alley, dos de esas canciones seminales por las que recordaremos a los ya desintegrados manta ray
en score vemos a unos manta ray brutales y absolutamente grandiosos, quienes, acompañados de un cuarteto de cuerdas, dejaron muy claro que a su carrera le quedaba mucho ascenso todavía (como así fue) y que su propuesta rezumaba ya un sabor de rock en evolución, algo que terminaría por obsesionar al grupo, siempre en el buen sentido, y que luego comprobamos en otros trabajos como esperanza, heptágono, estratexa o su despedida con torres de electricidad
25/2/10
recordando discos: discovery, electric light orchestra 1979
el secreto de jeff lynne siempre estuvo escondido detrás del barroquismo excesivo de sus arreglos, siempre con la etiqueta del rock progresivo a cuestas, y bañado por una capa lo suficientemente empalagosa de almíbar melódico que le hacía situarse en un lugar del universo musical que al parecer resultó ser excesivamente hortera para los puristas y demasiado purista para los horteras. una marca imborrable en la frente de jeff que ha impedido que sus canciones sean reivindicadas como merecen, excepto para algunos (como el implícitamente ya citado guille milkyway) que nos han abierto los ojos a quienes, como yo, se dejaban llevar por las malas lenguas de los mentideros populares.
pero subsanar ese daño histórico no es sencillo, porque la discografía de la electric light orchestra es como un merengue bañado en miel. imposible de tomar si no es muy de a poco, sabiendo controlarse y como atacarlo. entre su amplia discografía puedes encontrarte con coros calcados a los de los queen más bohemios, con peligrosos desvaríos sinfónicos, con terribles experimentaciones progresivas… casi con todo un catálogo de tus terrores musicales favoritos que andan mezclados con otras maravillosas composiciones que abrazaban la música disco y el pop más pluscuamperfecto y te hacen pensar durante unos minutos que la e.l.o. podrían haber sido la mejor banda de la historia con un poco de control.
por eso yo siempre disfruté su música por canciones, el fílmico xanadu interpretado a medias con olivia newton john, el clasicismo negro de evil woman, la belleza pop de sweet talkin’ woman… y todo discovery. porque abrumado por las circunstancias, en su día elegí un disco para tenerlo de cabecera eléctrica y ese fue este. un álbum en el que la banda se empapó de cultura disco y casi sumó solo aciertos.
shine a little love abre la cara a con un falsete que les deja a centímetros de los bee-gees y que suena a magia disco, confusion son las décadas de los sesenta, setenta, ochenta y noventa en una sola canción, last train to london tiene un punto entre funky y pop que podría situarla perfectamente en el podio de toda la discografía de la banda y a midnight blue y the diary of horace wimp me gusta imaginármelas como las canciones que habrían hecho los beatles por entonces de no haberse separado años antes. prácticamente todo discovery parece escapar del ejército de fantasmas que siempre les persiguió y se queda en mi mente como el lp a reivindicar de una banda que me gusta redescubrir de vez en cuando y que tiene en esencia eso que la casa azul definió como el secreto de jeff lynne y que no es otra cosa que la magia del pop de melodías perfectas. la que llevamos años buscando en nuestras vidas y al final siempre encontramos en la música.
6/2/10
listas: diez discos pequeños
hace unos días, visitando el blog fotos en la niebla, comprobé que el disco favorito de 2009 de joel felipe era el de my laundry life. esta banda alemana, que grabó el año pasado su primer álbum para el sello berlinés vollwert records, es de esas que, ya no es que no suelas encontrártelas en las listas de fin de año, sino que difícilmente hayas leido una reseña suya en ninguna revista o blog. y, sin embargo, a joel no le ha temblado el pulso para considerarlo su disco de 2009. independientemente de que el resto del universo haya tenido ojos solo para las modernidades de animal collective, grizzlie bear, fuck buttons y compañía o los revivals de the pains o the horrors. y a mí estas listas me parece incluso más sinceras que aquellas que se limitan a desordenar la opinión universal y parecen siempre la misma con lso números intercambiados.
sin embargo, al final no suelo predicar con el ejemplo y muchas veces me dejo fuera de las mías personales algunos discos que durante el año han sido de los más recurridos pero que al final se quedan como placeres ocultos. discos de los que siempre les acompaña el 0 comentarios en cada reseña y que al final solo han escuchado a lo sumo unos pocos cientos de apasionados. discos como estos diez que recupero en esta lista de fin de semana. diez discos pequeños que podrían salvarme la vida:
hojas secas, el satélite jameson 2002 las canciones del satélite jameson tiene algo que solo tienen ellas. se han perdido en el tiempo y se han hecho atemporales de forma casi incosciente. cuando llegó a mi casa la demo se convirtió en una revelación. no era capaz de comprender que existiera en nuestro país alguien que, independientemente de los resultados, mostrara tanta sensibilidad en cada una de las siete canciones que la formaban. las escuché durante muchos días, meses, hasta convertirlas en parte de mi vida. pero la vida da vueltas y poco a poco las perdí, hasta que volví a encontrarme con ellas en el catálogo de aplasta tus gafas de pasta. y, como un viejo amigo de los de verdad, no me guardaban rencor por haberme olvidado de ellas. hoy, sí, hoy, he decidido pedir este apl002 al sello, a pesar de que, para mí, hojas secas siempre será el cdr que envió antonio a mi cada hace ya siete años.
samba futebol alegría, pescando en copacabana 2006 después de apeiron y antes de emilio josé ya hubo una incursión de alvaro y emilio en el brasil de la samba, la bossa, las playas y la alegría de vivir. solo por ronaldinho, la más bailable del lote, este ep que publicaba foehn en 2006 ya merecía la pena. pero yo ahora, con la ventaja que da llevar un año escuchando chorando apréndese, redescubro la samba del río, el tema que cierra el cd y que tiene un final que, en mi imaginación, sirvió de inspiración a los animal collective para cambiar el rumbo de la música un par de años después. como cuando wilson escuchó rubber soul.
we are all writers, julian nation 2006 el único cd de este veinteañero australiano enamorado a partes iguales de belle and sebastian y jens lekman tiene diez temas de indiepop mágico que deberían haberle convertido en la nueva esperanza del género y del que ya llevamos casi cuatro años esperando continuación. incluso hay un grupo de facebook (con seguidores) pidiendo su segundo álbum. pero nada, de momento solo podemos conformarmos con una versión del tema principal de la película linda linda inda realizada para la web buffet libre.
edición artesana, kiev cuando nieva 2006 la primera referencia de los oscences con AA fue este álbum de seis temas (siete si contamos el que se añadia en un segundo cd) que olía a amateurismo y genialidad. maravilloso desde su increible maquetación artesana, en él se descubría a una banda sorprendente e inclasificable que se acercaba al pop desde la austeridad, casi como si intentáramos dibujar a lápiz un arbusto deshojado, y se hacían diferentes más por las formas que por un fondo que, al final, no es más que el de construir perfectas canciones pop. junto al resto del catálogo de AA, se puede incluso escuchar en spotify.
16 major problems, my darling you! 2006 plastilina records reunía en 2006 los tres primeros eps de esta pareja de suecos que parecen no tener muy claro que no se debe mezclar a pavement, the cure, arab strap y casiotone for the painfully alone. y claro, al final les sale un batiburrillo lo-fi que según te coja te saca de quicio o te empuja a bailar como si hubieras perdido la más mínima capacidad de coordinación. además, no han parado de publicar eps y terminan haciéndote casi imposible la posibilidad de tenerlos controlados al 100%. al menos, los dos últimos están en spotify.
fair weathered friends, the hat company 2007 un disco que perfectamente podría haber pasado desapercibido incluso en esta lista. the hat co. no aportan nada nuevo, solo un gusto indismulable por el pop de guitarras limpias que, en el fondo, se asemeja mucho al nuestro. tanto que ha conseguido que sintamos esa complicidad que solo se tiene con los amigos de siempre o la pareja. y por eso no necesitan que el mundo gire alrededor suya ni un solo segundo para sentirnos cerca, casi tanto como si el toledo del que son fuera el de neustro país y no el de ohio.
demonios del otro lado del océano, dotore 2007 las 8 canciones de este disco publicadas con el sello primo, y con el espectacular trabajo en el diseño de jorge primo, son todo lo que, de momento, tenemos de dotore. en su myspace, pablo anunciaba hace poco que en 2009 se publicaría su segundo cd, pero por ahora seguimos esperando la continuación a esta miniatura de melancolía extrema, que parece escrita en otoño con el invierno ya encima, las letras de family en la cabeza y los discos de red house painters o felt en el tocadiscos. así, el de dotore debería ser, si la cosa no se retrasa aún más, uno de los discos de este 2010. a seguir soñando.
worst of 04-07, girl alliance 2007 lo más lógico habría sido incluir el ep que la banda sueca ha incluido en el catálogo de holiday records, pero como este ya apareció en nuestro resumen de 2009 nos vamos un poco más atrás en el tiempo y recuperamos lo que ellos han definido como lo peor del periodo 04-07. pop de regusto escocés que exige tan poco esfuerzo para disfrutarlo que rápidamente te engancha. girl alliance es una de las bandas a las que no quiero perderle el ojo, porque a pesar de lo evidente de su propuesta, cada canción es un regalo infinito. y si no lo creen así, compruébenlo. y sí, esa es la portada que le han adjudicado. no la ha hecho mi sobrino.
international travel scenarios, victory viii 2009 victory viii es jacob de horse shoes, the drums y el sello holiday records. y no queda nada en la nadadora por decir de international travel scenarios que no hayamos dicho ya. jacob no se cansa de decir que es fan absoluto de the field mice, de la forma de entender el pop que tienen en suecia y de todo lo que ocurrió en el reino unido hace veinte años. y en su proyecto en solitario el sonido se monta como un collage que parece tomar también de los primeros magnetic fields o del minimalismo de young marble giants para quedarse con la esencia de lo que, en sus otros proyectos, se hace más identificable gracias al mayor trabajo de ejecución de las canciones. como si aquí aún fuera una obra a medio terminar en la que solo el hormigón ya asombra.
sleepover, sleepover 2010 este cd publicado en la netlabel de descarga gratuita magic goat recorre el camino que une (o separa) a shop assistants o talulah gosh con velocity girl y nos planta de golpe en los primeros noventa, nos viste twee-riot-girls y nos coloca una chapa de k records en el jersey de cuello de pico. sleepover es, a pesar de su sonido amateur, fresco como ningún otro disco de los publicados en lo que llevamos de año y, si la tontería no me gana a final de año, me da que será uno de mis discos de 2010. o al menos de los más escuchados.
21/1/10
recordando discos: ¡es que no hay manera!, los fresones rebeldes, 1997
un soplo en el corazón, una semana en el motor de un autobús, soidemersol, mi fracaso personal, indicios, el efecto lupa, hermanos carnales, entresemana... son sólo algunos de los mejores discos hechos en este país en los años noventa. como en todas las listas, habría que discutir si pondríamos en el número uno de nuestra particular lista el de los granadinos o el de javier e iñaki. también habría que pararse un rato a discutir cuáles de los discos de aquella década han aguantado el paso del tiempo como dios manda
uno de los discos que sin duda han sabido resistir el paso del tiempo es el primero de los fresones rebeldes. aquel batacazo de pop fresco y sin miramientos no sentó del todo bien cuando se publicó allá en 1997. se les tachó de ñoños, de chochis, de ridículos y de insustanciales. eran otros tiempos, aún estaba de moda cantar en aquel inglés estúpido, todavía predominaba el corte brit y el pop más pop no terminaba de encontrar su lugar...
¿qué pasaría si los fresones rebeldes hubieran publicado este debut en los tiempos que corren? ¿lo colocaríamos en nuestra estantería entre los punsetes y espanto? pues la respuesta es que sí, sin dudarlo. el grupo de felipe, miguel y sus chicas fue un grupo de culto, nos pongamos como nos pongamos, se puede decir más alto, pero más claro, NO
pedir que un disco incluya hoy en día canciones como suave, aquella chica, el mensajero del verano o de dónde viene la nieve es mucho pedir en pleno siglo veintiuno y viendo como están las cosas. y encima, todavía queda por nombrar al amanecer, ese gran hit, esa irrepetible canción que a veces tenemos la sensación de que muchos grupos estarían encantados de haber escrito. la felicidad, el primer amor, las experiencias de juventud, los amigos... ¿quién mejor que un grupo tan colorista y auténtico como los fresones rebeldes para hablar de estos temas?
13/1/10
recordando discos: häntä koipien välissä, leevi and the leavings 1988
siendo sinceros, hoy esta sección más que recordando discos debería haberse titulado descubriendo discos. porque hasta que, hace como un año, no les ví citados en una entrevista a cats on fire, yo no tenía la menor idea de la existencia de esta banda finlandesa que estuvo, hasta la muerte de su líder en 2003, más de veinte años en activo. y claro, una recomendación servida por la que es mi banda favorita del momento no se podía dejar pasar de largo así como así.
y lo cierto es que lo primero que me llamó la atención sobre ellos fue la imagen de su cantante, gösta sundqvist, con barba infinita mucho antes del resurgir neohippie y una estética de gnomo escandinavo ampliado para confundirse entre los humanos; un personaje de esos que hacen especial todo lo que tocan. pero al final lo que importa realmente es la música y con leevi and the leavings no me iba a ser fácil avanzar mucho, dado lo complicado para encontrar material suyo en la red a pesar de que wikipedia enumeraba hasta dieciséis álbumes y hablaba de un cierto éxito comercial en su país.
y no sé si fue la emoción por encontrarlo, tras bastantes días de intermitente búsqueda en foros y blogs, pero la inmensa sorpresa de las primeras escuchas solo parecía atenuada por la anterior visión reiterada de los pocos vídeos de ellos que andan colgados en youtube. al sonido acorde al momento en que salió, con arreglos que parecen encontrar un hermoso punto equidistante entre los horterismos de europe o el mal entendido sonido celta, se le unieron unas composiciones de una ternura y belleza envidiables. del arranque cuasi rockero de teuvo, maanteiden kuningas al estribillo mágico de rin tin o la fragilidad de amalia parece mediar un abismo, que en fondo solo se logra observar con microscopio.
porque la impresión general que te deja este lp es la de ser obra de un genio, gigante de tamaño y de inocencia extrema, que asusta de primeras y enamora si le dedicas solo un poco de tiempo. un disco que sí, vale, no necesitaba en absoluto y que puede que cada país tenga decenas como él escondidos tras la barrera idiomática que hace que no salgan de sus fronteras, pero que una vez descubierto se ha hecho poco más que imprescindible. y que ha conseguido que no pare en mi lucha, hasta encontrar en un foro finlandés de música la discografía completa de estos leevi and the leavings que solo estoy empezando a descubrir ahora.
8/1/10
recordando discos: cerrado, christina rosenvinge
Cuando se publicó Cerrado en 1997 Christina Rosenvinge no gozaba de la popularidad y casi la unanimidad que se ofrece a sus discos hoy en día. De hecho, de lo que gozaba era del nulo caso de los medios (de los especializados ya ni hablamos). A todo esto ella seguía a lo suyo, ya dejando de lado a Los Subterráneos tras el magnífico Que me parta un rayo y Mi pequeño animal y publicando el primer disco solo con su nombre, Cerrado. Cerrado es uno de los mejores discos de Christina, si tuviera que elegir uno suyo seguramente sería este, por su salida, que coincidía en el tiempo con momentos de esos en los que todo cambia de repente, de eso te das cuenta luego porque por entonces todo iba demasiado deprisa.
Aquí vemos a la mejor Rosenvinge guitarrera y desmelenada (Solo, ¿Qué se siente?), se dejaba entrever lo que vendría algunos años más tarde en Glue o Easy Girl y Sábado o Cerrado podrían pasar por dos de las mejores canciones de toda su carrera. Pero a pesar de todo eso, no fue con este disco, sino con Foreign Land en 2002 cuando el mundo volvió a descubrirla. De hecho en su web oficial su apartado de discografía se inicia con Frozen pool, que se publicó en 2001 solo en Estados Unidos y más tarde también aquí en nuestro país. A pesar de eso, y de que la Rockdelux todavía no la reivindicaba, Cerrado se merece un lugar de honor en la carrera de Christina y mi en caso, también en esos discos que marcan un momento determinado y destacado en la vida.
Luego vendría la aventura americana, colaboraciones surgidas desde la admiración y canciones tan robustas y hechas desde la sabiduría que otorgan los años como Eclipse o Tok Tok y claro, el máximo respesto y atención a todo lo que la rodea.
24/11/09
recordando discos: vanguardia y pureza del flamenco, smash y manuel agujetas
vamos dando pasos. por circunstancias a ciegas, pero avanzando en un camino que sería inimaginable hace unos años. ya he comentado en más de una ocasión que a veces pienso que he perdido mucho tiempo y que ya no tendré el suficiente para aprender a disfrutar del flamenco como lo hizo mi padre, y eso me frena para enfrentarme a él, pero otras llego justo a la conclusión contraria, convencido de que mirar hacia afuera ha sido solo un aprendizaje para entrar con la suficiente entereza en algo tan aferrado a las raices que no se puede coger superficialmente. como si tuvieras que sacar un hierro del fuego, o lo haces con decisión o adiós a la mano.
y este disco grabado a principios de los setenta es perfecto como ejemplo de lo que intento explicar. en una cara los smash más preocupados por mostrar la convivencia de una sevilla por entonces moderna y vanguardista con lo tradicional y, en la otra, el cante jondo, oscuro, negro, nada amable, del impresionante manuel agujetas. la misma dualidad que hay entre mi obsesión por estar al día y el viaje crudo y áspero al fondo de uno mismo. lo lejano que parece cercano y lo más cercano que siempre permaneció en segundo o tercer plano. y en él se comprueba que smash con manuel molina (cincuenta por ciento de lole y manuel) eran otros. al valor que ya tenía la banda por haber surgido en una ciudad (y casi en un país) sin precedentes rockeros, se le añadió el de conjugar, especialmente en los temas de este lp publicado casi ocho años después de haber sido grabado, la música de importación con la propia de la tierra, abriendo las puertas a la fusión de este con otros géneros musicales, algo hasta entonces impensable.
pero a mí lo que me llega ahora a las tripas es la cara b del disco, las canciones de manuel agujetas acompañadas a la guitarra por manolo sanlúcar. una voz rota que imprime una solemnidad brutal a los distintos palos que ataca y que alcanza su mayor expresión en un martinete que para hasta las pulsasiones. una música muy alejada del flamenco que intenta venderse y que se convirtió en mercadotecnia con camarón de la isla primero y la multitud de fusiones vergonzantes y orientadas a la caja registradora del llamado flamenquito en estos últimos años después.
y hoy, que anda filtrándose por todas partes el nuevo ep de los planetas, dedicado a la figura de manolo caracol, a mí me apetecía hablar del único cantaor, manuel agujetas, que me impresionó desde un primer momento, incluso cuando no quería saber nada de cualquier cosa que sonara gitano. y si vososotros creéis que estáis inmunizados, acercaos a este vídeo o, incluso, a este otro de su padre, el aún más mítico agujeta viejo y después contáis.
20/11/09
recordando discos: 2, cecilia
corrían los primeros años setenta y la dictadura empezaba a agonizar para los menos escépticos. la música que se hacía en aquella españa se agolpaba en dos corrientes, la de los cantautores reivindicativos que desde posiciones escondidas proclamaban sus mensajes anti-régimen y la que con los años vino a englobarse como la canción ligera. la madrileña cecilia, la protagonista de nuestro recordando discos de hoy, se quedaba a medio camino entre un grupo y otro, hecho que quizá haya provocado que nunca se le haya tenido demasiado en cuenta a la hora de dar cuentas de la historia de la música de nuestro país
sin intentar parecer el intro de un capítulo de la serie cuéntame cómo pasó, habría que decir que aquel vinilo del disco 2 de cecilia a veces sonaba sin parar en la casa de mis abuelos. yo ya lo recuerdo tardío, a mediados de los ochenta, diez años después de su salida oficial, pero conservo perfectamente en mi cabeza la idea del respeto que se ponía en mi casa cuando sonaba la potente voz de cecilia. aquellas diez canciones hacían que mis tías las tarareasen y que mis tíos mostraran una cara de tedio bastante impresionante
sin duda a un niño de seis años la letra que más le impresionaba era la de si no fuera porque... ya que hablaba de la muerte y de qué pasaría después, de cómo se tomarían los demás esa circunstancia y del recuerdo posterior. también estaban me quedaré soltera y con los ojos en paz, con el tiempo mis favoritas, y que las dos han sido versionadas posteriormente, la primera por fangoria + le mans y la segunda por prin la lá
pero a la vez había en el disco una parte que con el tiempo me hizo preguntarme si madrid era como cecilia decía, ya que canciones como mi ciudad o me iré de aquí y en mi primer viaje a la capital, en 2007, yo cantaba desde el balcón de la casa de mis tíos en alcobendas. nunca llegué a saber lo certero de aquel retrato de madrid que ella hacía, me gustaba así, y yo me dejé llevar, así que por momentos vi las flores arrancadas y los faroles plantados en su lugar, los ruidos y las nubes de humo negro, los horizontes de rascacielos... me gustaba ese madrid
3/11/09
recordando discos: enemigos de lo ajeno, el último de la fila
al margen de la movida (madrileña y no madrileña), que de una manera sorprendente capitalizó prácticamente todo lo musical que podemos recordar de la música española de los ochenta hubo una serie de grupos que fueron creando un sonido propio, sin tener demasiado que ver con lo que los nacha pop y los almodóvar y macnamara dictaban desde sus púlpitos en la capital. uno de esos grupos que podríamos calificar de ‘outsiders de la movida’ fue sin duda el último de la fila, el dúo formado por manolo garcía y quimi portet que tras sus aventuras en los rápidos y los burros, extendieron sus brazos desde los albores de los ochenta hasta finales de los noventa. en su haber quedaron hasta seis discos largos, de los que enemigos de lo ajeno supuso su referencia más importante y recordada
en primer lugar debería empezar por confesar que enemigos de lo ajeno fue la cinta de casete que más veces sonó en nuestro ford fiesta rojo familiar matrícula lo-8763-e cuando yo tenía siete años. hubo un momento en el que yo me sabía todas las letras de las canciones, una a una, desde lejos de las leyes de los hombres hasta ¿para qué sirve una hormiga?
todas aquellas canciones tenían títulos y textos todavía indescifrables para mi niñez, pero allí estaba yo, en el asiento de atrás, cuando se iba sin cinturón y sin silla de protección, cantando aquello de “y tú siempre dices que soy un alma del averno” o lo de “barras de bar, vertederos de amor”, sin saber lo que querían decir, algo que quizá era mejor, y sabiéndome de principio a fin uno de los discos que a la postre me parecen más influyentes de la historia de la música de este país. además sólo un año después manolo y quimi reubicarían algunas partes de enemigos de lo ajeno en su disco nuevas mezclas, donde, como los más grandes, retomaban algunas de las canciones de sus dos primeros trabajos desde otro punto de vista
nunca podré renunciar a que enemigos de lo ajeno siga siendo uno de mis diez discos de cabecera, supuso tantas cosas... pero es que lo tenía todo, un título perfecto, un sonido increíble y unas canciones abrumadoras, de las que por encima de todas destacaba no me acostumbro, que el año pasado homenajeaba el crepus en su segundo disco y que empezaba con aquel aullido que me atormentaba y que decía aquello de “no logro acostumbrarme aún a ser adulto”, una frase que algún día me atreveré a ponerme en un tatuaje